Espíritu joven
I
En el frontis de mi espíritu joven
se anuncia nostálgico el otoño
viene volando con su música amarilla
profiriendo con ternura su amenaza
otea la fronda vital de mi vida
que acuna los sueños de mi infancia II
Viene como una red batiendo los espacios
llega como un rayo cortejando mi agonía
de ostentoso pasado me fumiga
en la altiva atalaya de mis días
viene a descoronar la primavera
y resbala sus nieves por mis sienes III
Reciclo mis dolores y los trasformo
como el brillo del sol y el agua
en la tostada copa de la espiga.
en el corazón del trueno,
o en el sino del relámpago.
es verdad que abecés siento miedo
doy vueltas como una ave enloquecida
qué su alma se ha quebrado en pleno vuelo
y me roza el frío del silencio
sobre la luna del espejo que me escarcha IV Penetra en el cieno del crepúsculo
y me quema el aire que respiro.
me persigue como sombra de fantasma
oculto entre las grietas de la noche.
me revelo, resisto, tonifico los bríos
de mí viaje.
hago trampas a la noche y al insomnio
alzo mi frente como espada,
energizo el eco de mis pasos
que me alienta con furias esta calma V
En el ultimo respiro me repongo
me dispongo en soldado voluntario
con mi arma de jardín voy disparando
todas las flores que sean necesarias. VI
Voy brincado con las olas en su cresta
acaricio en mil sueños mis anhelos
me fugo en los brazos de la brisa
y en el fértil de los valles amanezco
como pulso de un canto renovado
como alba larvado un nuevo día VII
Yo renuncio a ser sumiso
me revelo a sus designios
me bato contra las garras del olvido
y vivo en el combate esta batalla
mi ser de harina polen aun florece
y se niega a la paz de los jardines
se viste con el alma de los veinte
se encrispa como araña de cuchillos
y escapa hacia la cumbre como un vuelo HÉCTOR TORRES
Vera Regina
Carlos R. Chacon Zaldivar
Salto Mortal
La tarde cae
sin que nadie se ampare de ella.
Ya suenan las trompetas del tercer milenio.
Le brillan a la noche unas luces,
como de estrellas en lo alto
y aquí abajo, cada cual busca su farol.
Era una flaca de huesos aflorándole en la piel,
me miró con sus ojos insondables,
sentí el llamado de la tumba,
pero mis pies emprendieron el salto:
que si caigo, me muero
y si me salvo, me matan.
Sin embargo me queda la sonrisa.
Tito Alvarado
En el frontis de mi espíritu joven
se anuncia nostálgico el otoño
viene volando con su música amarilla
profiriendo con ternura su amenaza
otea la fronda vital de mi vida
que acuna los sueños de mi infancia II
Viene como una red batiendo los espacios
llega como un rayo cortejando mi agonía
de ostentoso pasado me fumiga
en la altiva atalaya de mis días
viene a descoronar la primavera
y resbala sus nieves por mis sienes III
Reciclo mis dolores y los trasformo
como el brillo del sol y el agua
en la tostada copa de la espiga.
en el corazón del trueno,
o en el sino del relámpago.
es verdad que abecés siento miedo
doy vueltas como una ave enloquecida
qué su alma se ha quebrado en pleno vuelo
y me roza el frío del silencio
sobre la luna del espejo que me escarcha IV Penetra en el cieno del crepúsculo
y me quema el aire que respiro.
me persigue como sombra de fantasma
oculto entre las grietas de la noche.
me revelo, resisto, tonifico los bríos
de mí viaje.
hago trampas a la noche y al insomnio
alzo mi frente como espada,
energizo el eco de mis pasos
que me alienta con furias esta calma V
En el ultimo respiro me repongo
me dispongo en soldado voluntario
con mi arma de jardín voy disparando
todas las flores que sean necesarias. VI
Voy brincado con las olas en su cresta
acaricio en mil sueños mis anhelos
me fugo en los brazos de la brisa
y en el fértil de los valles amanezco
como pulso de un canto renovado
como alba larvado un nuevo día VII
Yo renuncio a ser sumiso
me revelo a sus designios
me bato contra las garras del olvido
y vivo en el combate esta batalla
mi ser de harina polen aun florece
y se niega a la paz de los jardines
se viste con el alma de los veinte
se encrispa como araña de cuchillos
y escapa hacia la cumbre como un vuelo HÉCTOR TORRES
A LA NIÑITA RUBIA
¡Oh, Niñita rubia,
ojitos oscuros, asustados,
cabellos enmarañados
por falta de quien los peine!
¿Quién fue, así, a dejarte
en los patios asombrados?
¿Quién pudo abandonarte?
Alguien que aún no oyó
tus sollozos sofocados
en la noche que no durmió
Alguna persona grande
que no cree en bu
y ni sabe que los niños
también sufren soledad.
ojitos oscuros, asustados,
cabellos enmarañados
por falta de quien los peine!
¿Quién fue, así, a dejarte
en los patios asombrados?
¿Quién pudo abandonarte?
Alguien que aún no oyó
tus sollozos sofocados
en la noche que no durmió
Alguna persona grande
que no cree en bu
y ni sabe que los niños
también sufren soledad.
Poesias sacadas de la Antologia "Poesia Brasileña Para El Nuevo Milenio" Brasil/Cuba.
Vera Regina
POR QUE LADRAS TANTO HOY
Que lento descubres la casa
y la foto amarillenta de los muertos
cuando traes en el diario
noticias del ultimo huracan
y sabio siembras la ternura
con tu melena triste
y la foto amarillenta de los muertos
cuando traes en el diario
noticias del ultimo huracan
y sabio siembras la ternura
con tu melena triste
que ira te invade
cuando hay ladrones junto a mis libros
y no escuchas a la remington
violar la tarde y su silencio
cuando hay ladrones junto a mis libros
y no escuchas a la remington
violar la tarde y su silencio
que espiritu responde
si lames las heridas de mi carne
si lames las heridas de mi carne
por que ladras tanto hoy
si aqui en Paris es viernes de sol
y aun Jesus no ha repetido
aquella oracion ante mi tumba.
si aqui en Paris es viernes de sol
y aun Jesus no ha repetido
aquella oracion ante mi tumba.
Carlos R. Chacon Zaldivar
QUEBECA
Como puedo curar tu inmensa soledad.
Yo también estoy solo, hay veces en el alma.
Como quisiera llevarte por las estrellas
y los lirios en mi palma.
!Ah! Como me rebelo, por ya querer
acercarme, y sin libertad Sirva de consuelo, que alguien con todo su
sentir, piensa en ti.
Cuando veas a la gaviota volar, es que soy yo,
que te sigue, buscando de tus manos el arrullo.
Si la vez muriendo, acercate a su dolor
te lo ruego.
Mírala con dulzura te lo ruego, bésala, bésala en
silencio te lo ruego.
Gracias quebeca... no me importa agonizar
por un beso tuyo.
Luciano
Yo también estoy solo, hay veces en el alma.
Como quisiera llevarte por las estrellas
y los lirios en mi palma.
!Ah! Como me rebelo, por ya querer
acercarme, y sin libertad Sirva de consuelo, que alguien con todo su
sentir, piensa en ti.
Cuando veas a la gaviota volar, es que soy yo,
que te sigue, buscando de tus manos el arrullo.
Si la vez muriendo, acercate a su dolor
te lo ruego.
Mírala con dulzura te lo ruego, bésala, bésala en
silencio te lo ruego.
Gracias quebeca... no me importa agonizar
por un beso tuyo.
Luciano
Salto Mortal
La tarde cae
sin que nadie se ampare de ella.
Ya suenan las trompetas del tercer milenio.
Le brillan a la noche unas luces,
como de estrellas en lo alto
y aquí abajo, cada cual busca su farol.
Era una flaca de huesos aflorándole en la piel,
me miró con sus ojos insondables,
sentí el llamado de la tumba,
pero mis pies emprendieron el salto:
que si caigo, me muero
y si me salvo, me matan.
Sin embargo me queda la sonrisa.
Tito Alvarado
CON EL AMOR, LA GUERRA.
Pretendo en el amor
la guerra.
Beberte el fuego que derramas.
Amanecerte diurno y manantial,
y echar andar la barca de tus labios,
copiosamente besada....
Posiblemente sin par! Pretendo en el amor
la guerra:
Posarme en los matices de tus manos.
Mojarte los oasis y esparcirlos,
y escancial mi vino en tus caderas,
eternamente cantadas...
Serenamente de seda. Pretendo en el amor
la guerra:
Primogenizarte las noches.
Piratear tus sueños,
y plantarme en tu isla mojada.
Seguramente de nadie...
Posiblemente encontrada! Pretendo en el amor
la guerra.
Batallarte el mar y los frutales.
Encadenarte la luna de tus ojos,
y conquistar tu mirada,
secretamente de niña...
Abiertamente de dama. Persigo en el amor
la guerra.
Abrebarme en la venas de tu cuerpo,
y pintarte las premuras.
Despojarte del bosque y del mar.
Seguramente cruzado..
Posiblemente ancestral! Eso persigo:
prenderte y atarte con mis labios.
Apremiarme en tus conquistas,
y ser tu rey... Robar tu independencia y coronarme.
Y en tu barca de amor,
y enamorado...
no ser quien mande,
si no tu esclavo!
la guerra.
Beberte el fuego que derramas.
Amanecerte diurno y manantial,
y echar andar la barca de tus labios,
copiosamente besada....
Posiblemente sin par! Pretendo en el amor
la guerra:
Posarme en los matices de tus manos.
Mojarte los oasis y esparcirlos,
y escancial mi vino en tus caderas,
eternamente cantadas...
Serenamente de seda. Pretendo en el amor
la guerra:
Primogenizarte las noches.
Piratear tus sueños,
y plantarme en tu isla mojada.
Seguramente de nadie...
Posiblemente encontrada! Pretendo en el amor
la guerra.
Batallarte el mar y los frutales.
Encadenarte la luna de tus ojos,
y conquistar tu mirada,
secretamente de niña...
Abiertamente de dama. Persigo en el amor
la guerra.
Abrebarme en la venas de tu cuerpo,
y pintarte las premuras.
Despojarte del bosque y del mar.
Seguramente cruzado..
Posiblemente ancestral! Eso persigo:
prenderte y atarte con mis labios.
Apremiarme en tus conquistas,
y ser tu rey... Robar tu independencia y coronarme.
Y en tu barca de amor,
y enamorado...
no ser quien mande,
si no tu esclavo!
Gustavo de Jesús
28/6/2002
28/6/2002
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